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Tomemos medidas

Que México sea catalogado como un país con potencial de inversión lo coloca en el ojo de fenómenos como el nearshoring, lo cual obliga a contar con un plan estratégico ante la disponibilidad de recursos para cumplir la expectativa; es decir, no solo basta con destacar, sino que se requiere sostener el cómo. El abastecimiento de agua se ha convertido en uno de los temas que ocupa a la industria como factor principal de los procesos. Contar con un sistema sostenible del líquido es prioritario, de hecho, es urgente tomar medidas precisas.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) destacó en el marco del Día del Agua de acuerdo el Objetivo de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, que la gestión segura y eficiente del recurso para todos quedaría resuelta en el año 2030, sin embargo, estamos muy lejos de lograrlo.

Pese a que el presupuesto que los gobiernos asignan al mantenimiento y equipamiento de infraestructura hidráulica no es suficiente y se requiere de la participación de social, privada y pública.

“En México existen fuentes de financiamiento que podrían cubrir las necesidades a la perfección, el tema está en el compromiso ético de las iniciativas públicas y privadas para el uso eficiente del agua” (Escobar, 2023) Así lo señala Carlos Puente, director de Agua, Energía y Medio Ambiente del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras)

La falta de un plan hídrico nacional que de seguridad del líquido en las industrias como en la población coloca a México ante un reto desbordante frente a la necesidad de garantizar el éxito del fenómeno del nearshoring (reolocalización de empresas a los centros de consumo) sin perder de vista que antes que eso está el derecho humano a contar con el líquido vital.