Con la entrada en vigor de la prohibición de los plásticos en la Ciudad de México, más de la mitad de los 31 estados mexicanos están tratando ahora de reducir el uso de los plásticos a través de la legislación. Desde el 01.01.2020, la entrega y venta de bolsas de plástico está prohibida en la Ciudad de México.

Cualquier minorista que no cumpla con esta ley pagará una multa de hasta 9.000 dólares. La prohibición incluye no sólo la clásica bolsa plástica desechable sino también la bolsa bioplástica.

Además, la venta y la entrega de cubiertos, platos y otros productos desechables se suprimirá para 2021. Quedan excluidas de esta prohibición las bolsas que preservan la higiene. Por ejemplo, guantes y bolsas de plástico en el mostrador de carne del supermercado.

¿Y qué hacen los demás?

Como se mencionó anteriormente, la ley para evitar las bolsas de plástico no es un caso aislado en México.

La primera ciudad mexicana que aprobó una ley de este tipo fue Veracruz en mayo de 2018, y a finales de 2019 muchas ciudades siguieron su ejemplo. Entre ellos, Baja California, Baja California Sur y Quintana Roo. Otras ciudades mexicanas, como Querétaro, están tratando de introducir restricciones y prohibiciones a nivel local.

En el plano internacional, hay muchos países en los que ya existen leyes de este tipo. Muchos países europeos en particular, pero también partes de Australia y los Estados Unidos, así como otros continentes, han decidido no utilizar el plástico en los últimos años.

Es importante que se minimice o incluso se evite el consumo de plástico, ¿por qué?:

¡Nos afecta a todos!

La descomposición de una bolsa de plástico normal tarda un promedio de 20 años, la de una botella de PET incluso 450 años. Hasta entonces, las partículas de plástico flotan en el mar, donde se desmenuzan lentamente en micro y nanoplásticos. Los animales quedan atrapados en las bolsas o comen inconscientemente los pedazos de plástico que son mortales para ellos.

Los investigadores estiman que hay ahora alrededor de 140 millones de toneladas de residuos plásticos en los océanos. Pero no sólo la naturaleza sufre los efectos de nuestro consumo de plástico. Los humanos también tienen que soportar las consecuencias. Según el estado actual de la investigación, cuando el plástico se descompone en la tierra, se forman y liberan varios compuestos químicos que contaminan el aire que respiramos y aumentan el riesgo de enfermedades como el cáncer o la obesidad.

¡Pero no es todo negativo!

Ya hay muchas soluciones para este problema. Además de la prohibición de los plásticos, se están estableciendo tiendas de ‘basura cero’. También se está notando un cambio en el pensamiento de la gente. Hay cosas simples que todos pueden hacer y adaptar en su vida diaria para minimizar su consumo de plástico. Por ejemplo, usando vasos To Go o vidrio en lugar de botellas de plástico.

Por consiguiente, México está dando otro paso importante hacia un futuro sostenible con la prohibición del plástico desechable en la Ciudad de México.

 

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